29 may. 2011

Aumentan los cumpleaños y mi autoestima baja.




Comida-comida-comida-Período-Período.

Tengo ganas de matar. Matarme.
Tengo ganas de ser puta. Y que ya no me importe nada.

No voy a dejar que la vida me pase por encima. No.

23 may. 2011

Quiera o no, seré vulnerable.

Ayer vi un nuevo documental sobre la anorexia y la bulimia, más específicamente sobre los sitios "pro-ana" y "pro-mía". El dolor y la estupefacción que sentí con ello fue abrumador. No puedo creer que yo estuve en esa insólita posición de "chicas es preferible morir a ser gorda". No le deseo a nadie vivir con el germen metido en la cabeza acerca de Ana. Porque sé muy bien que eso no es vivir. Yo no crucé ningún límite, a decir verdad. Y sin embargo sentí cómo rápidamente mi mente se convertía en odio y superficialidad.

Pero el trauma de todo esto, es que a su vez extraño el lado bueno, y la inimaginable satisfacción de sentir "Lo logré". Es por eso que me planteo en algunas ocasiones el volver ayunar, sentirme vacía y llena de control.

Creo que lo voy a hacer. Pero de una manera más sana en lo posible, y más arraigada a la tierra. Seguramente desista de este error y vuelva a comer con normalidad. Mas soy normal; y estoy gorda. ¿Por qué no comer sano entonces? Porque el período en que estuve enferma dejó la secuela de la vulnerabilidad. Y ahora regreso sí, aunque esta vez, bajo el lema de no es un juego. Realmente no lo es.